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martes, 22 de septiembre de 2009

Clase 028 Los Signos Zodiacales

Casi todos los libros de astrología dan una descripción del Sol en los 12 signos zodiacales y no de los 12 signos en sí, lo cual es bien diferente. Así, estos textos especifican: Carnero, del 21 de marzo al 21 de abril; Toro, del 22 de abril al 22 de mayo, etc.

Entiendo que este es un importante error por dos motivos. El primero es que el lector confunde "el signo" con "el Sol en el signo", cuando realmente la descripción y el estudio del signo en sí han de ser mucho más grandes para que, el estudiante, en la interpretación, tenga una idea suficientemente amplia de cada signo. De ese modo será capaz de combinar intuitivamente no sólo las cualidades del Sol en los 12 signos sino, también, las de la Luna, Mercurio, Venus, etc. en cada una de las porciones zodiacales. Por tanto, las características del signo zodiacal en sí son mucho más amplias que las del Sol en ese signo, aun cuando el Sol simboliza la individualidad.

El segundo riesgo importante es que, al describir las cualidades del Sol en cada signo sin antes estudiar las del signo en esencia, el lector interpreta incorrectamente que esas características que se explican, prácticamente son absolutas, cuando en la realidad la posición del Sol está modulada por multitud de otros factores astrológicos del horóscopo. Además, un signo no sólo puede representar cualidades psicológicas sino, también, tipos de experiencia o de ambientes externos. Por ello, primero se habla en este curso de que la Luna es romántica o de que el signo del Carnero es impulsivo, pero no se dice que los "nativos del Carnero" sean impulsivos pues, sencillamente, no tienen por qué serlo siempre en la misma medida. Por eso es importante comprender que se está aprendiendo el alfabeto de la Astrología y que aun es pronto para hacer estudios psicológicos a personas concretas. Estudie los planetas y los signos sólo como símbolos aun cuando, claro está, es conveniente comparar con la vida real.

CONSTELACIONES AL NORTE Y CONSTELACIONES AL SUR.

En esta parte del curso dedicada a los signos zodiacales, hay una sección para cada signo relativa a las "constelaciones próximas", la cual en la práctica viene dividida en dos epígrafes: "constelaciones al norte" y "constelaciones al sur". En él se hace un estudio simbólico-astrológico de todas las constelaciones celestes, principalmente a la luz de la Mitología.

Se trata de dividir a la esfera celeste en 12 gajos como si de una naranja se tratara. Esto se ha hecho a partir del planisferio que se adjunta como póster, cuyo sistema de coordenadas parte de los dos polos celestes (prolongación de los terrestres). El problema de dividir en "gajos" a la bóveda por este sistema es que, con el tiempo, la precesión equinoccial hace que los polos celestes se vayan desplazando en el cielo y, por tanto, el sistema de coordenadas completo también varía.

Esto no ocurría, en cambio, al usar un sistema que tuviera a la eclíptica como "ecuador" y, a las puntas del eje eclíptico, como "polos." Ello sería así porque la eclíptica es fija y ese sistema de coordenadas no se mueve.

En definitiva, en el planisferio ecuatorial de este libro nos vamos a guiar por los gajos que figuran demarcados en rojo, ya que corresponden a la anchura en el cielo de las constelaciones reales. Todas las "constelaciones no zodiacales" que se encuentran por arriba y por abajo de cada constelación zodiacal (dentro de su gajo correspondiente), dan una riqueza muy importante de matices en la interpretación de los atributos de cada constelación zodiacal y del signo zodiacal que le corresponde. Es decir, que no sólo intervienen sobre la Tierra las constelaciones zodiacales sino, también, todos los grupos estelares del cielo. Podríamos decir que las diferentes fuerzas mentales de las constelaciones de un gajo o zona se centralizan en la constelación zodiacal correspondiente, que es aquella por donde pasa el Sol.

Como puede observar, para delimitar los gajos seguimos dos reglas sencillas: 1) Si dos constelaciones zodiacales se superponen en sus extremos, se halla el punto medio entre la última estrella que le pertenece a cada una, teniendo en cuenta el dibujo o figura fundamental de cada constelación; 2) Si dos constelaciones zodiacales dejan un espacio vacío entre sus límites, también se calcula el punto de la misma forma.

lunes, 21 de septiembre de 2009

Clase 019 ROTACION. EL DIA Y LA NOCHE.

La Tierra realiza una rotación o giro sobre su eje en 24 horas aproximadamente. El tiempo que tarda el Sol en salir dos veces por la línea del horizonte E (naciente), por ejemplo, es por definición un dia o 24 horas; pero en ese dia la Tierra, debido a su movimiento de traslación alrededor del Sol, se ha desplazado casi un grado en el espacio, lo cual equivale a unos 4 minutos de tiempo de rotación. Por tanto, la Tierra no tarda en girar sobre sí misma 24 horas, sino 23 horas, 56 minutos y 4 segundos; esto a pesar de que, visto el Sol desde la Tierra, éste tarde 24 horas en pasar dos veces por un mismo punto respecto a un observador fijo. Es decir, en lo que la Tierra rota una vez sobre sí misma (figura 14), nuestro planeta se ha desplazado con respecto al Sol y, por ello, ya nuestra estrella no sirve como punto de referencia para medir el tiempo de rotación terrestre. Si, en cambio, midiéramos la rotación de la Tierra respecto a otra estrella del cielo, obtendríamos la cantidad de unas 23 horas y 56 minutos, que es el tiempo real de rotación. Ello se debe a que las demás estrellas están tan lejos, que la Tierra respecto a ellas tiene un movimiento despreciable (figura 14).


A partir de la rotación de la Tierra se definen los dos polos (norte y sur), que son los dos puntos de corte del eje de rotación con la superficie terrestre (figura 21).


Debido a la rotación terrestre, en todo momento hay una mitad de la esfera de la Tierra que está iluminada por el Sol mientras que, la otra mitad de la esfera de nuestro planeta, se encuentra a obscuras de la luz solar (figura 15). Esto es válido no teniendo en cuenta que la Tierra es una esfera imperfecta, debido a que está achatada por los polos.


Para terminar es importante decir que nosotros vemos al Sol, la Luna y los planetas salir por el E y entrar por el W, debido a que la Tierra rota en sentido opuesto: de W a E.

Clase 018 GLOBO TERRAQUEO. LATITUD Y LONGITUD

Como ya se ha mencionado de forma superficial, el sistema usado en la Cosmobiología es el geocéntrico, pues su interés es conocer las posiciones de los astros respecto a la Tierra o, lo que es lo mismo, vistos desde la Tierra.


El globo terrestre, por tanto, ocupa el centro en el estudio astrológico.
La Tierra se divide en círculos paralelos al ecuador (paralelos) y en circunferencias perpendiculares a él (meridianos), tal como se observa en la figura 12.

Los meridianos son circunferencias que pasan por los dos polos terrestres.

Los paralelos son circunferencias paralelas al ecuador, siendo este último el círculo perpendicular al eje de rotación terrestre (fig. 12) y que divide a la Tierra en dos mitades iguales.

Mediante la latitud y la longitud terrestres podemos localizar con precisión cualquier punto geográfico de la superficie de la Tierra (ciudad, pueblo, etc.). Ambas medidas se dan siempre en grados de arco.

La latitud se mide hacia el norte (N) y hacia el sur (S) del ecuador terrestre habiendo, por tanto, latitudes norte y latitudes sur. Como se ve en el dibujo 12, la latitud norte puede ir desde los 0 grados hasta los 90 grados norte, coincidiendo el primer punto con el ecuador y, el segundo, con el polo norte. La latitud sur va de los 0 grados a los 90 grados sur, correspondiendo el segundo punto con el polo S. La longitud se mide al oeste (W) y al este (E) del meridiano que pasa por Greenwich, en Londres, punto el cual ha quedado por convenio internacional desde 1.884 como el meridiano 0 grados.

Por tanto, la longitud E va de 0 grados de longitud (meridiano de Greenwich) a 180 grados E y, la longitud oeste, va del meridiano 0 grados al 180 grados W, que es el mismo que el 180 grados E.

En realidad, un meridiano no es una circunferencia sino una semicircunferencia pues, por ejemplo, el meridiano 10 grados E completa una circunferencia con el 170 grados W.

Partiendo de la longitud y la latitud, en definitiva, podemos ubicar cualquier punto de la superficie del globo terrestre mediante ambas.

Existen otros paralelos terrestres importantes aparte del ecuador y que se han definido sobre la superficie de nuestro planeta. En primer lugar están los trópicos (figura 13), situándose el trópico de Cáncer a 23 grados y 27 minutos N y el trópico de Capricornio a 23 grados y 27 minutos S.

Estos paralelos terrestres son aquellos a cuya altura se coloca el Sol visto desde la Tierra, respectivamente, al principio del verano (22 de junio) y al comienzo del invierno (22 de diciembre), entendiéndose que estas dos fechas son con referencia al hemisferio N. Siempre vemos el Sol desde la Tierra en posiciones que se encuentran entre los dos trópicos y nunca por encima del trópico de Cáncer o por debajo del de Capricornio.


Aun hay otros círculos, que son el círculo polar ártico (66 grados y 33'N) y el círculo polar antártico (66 grados y 33'S), que también se incluyen en el gráfico Nº 13. A partir de cada una de estas dos circunferencias hasta sus polos respectivos, esas zonas terrestres permanecen 6 meses con luz y 6 meses con noche, debido a su elevada latitud (fig. 15).

Obsérvese que 90 grados menos 23 grados y 27'es igual a 66 grados y 33'.