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miércoles, 23 de septiembre de 2009

Clase 031 Triplicidades o triangulos de elementos

Es seguramente la clasificación más importante de los signos zodiacales, aun cuando la más potente es el conjunto de todas las clasificaciones aplicadas a cada uno de los signos.

Esta división de triplicidades reparte el zodíaco en cuatro grupos de tres signos, llamándose triplicidad a cada grupo de tres.

Los cuatro elementos o las cuatro triplicidades son los signos de fuego, de tierra, de aire y de agua. Como se observa en la figura 42, a partir del signo del Carnero se continúan series en el orden fuego-tierra-aire-agua-fuego-tierra-, etc.

Esta filosofía de los 4 elementos de la naturaleza viene del mundo griego antiguo pero, en realidad, de mucho antes.

El origen de los 4 elementos se encuentra en las 4 cualidades primitivas, del modo siguiente (Fig. 43):

FUEGO: CALIENTE Y SECO.

AIRE: CALIENTE Y HUMEDO.

AGUA: FRIA Y HUMEDA.

TIERRA: FRIA Y SECA.

El símbolo de cada uno de los elementos se encuentra en la figura 44.

dichos símbolos conduce a la formación de la estrella de David o Sello de Salomón, clave esotérica con su base en el número 6.

El triángulo con la punta hacia arriba significa lo ideal y lo abstracto mientras que, el triángulo con la punta hacia abajo, representa lo concreto y lo material.

En la unión de ambos triángulos, el del espíritu y el de la materia, encontramos el perfecto equilibrio, es decir, la unión íntima entre el Macrocosmos y el Microcosmos, la armonía entre el hombre y su ambiente y, en definitiva, el YUG, UNION...

El fuego simboliza el ideal, el aire el intelecto, el agua el sentimiento y la tierra la materia.

Los elementos fuego y aire tienen el triángulo con la punta hacia arriba, indicando el idealismo o la falta de concreción.

El aire posee una línea horizontal que representa un filtro antepuesto al ideal -el intelecto- el cual puede perfeccionar el ideal o anularlo. En cambio, el fuego es espontáneo del todo.

El agua y la tierra tienen su triángulo mirando hacia lo material, pero el agua no tiene barreras previas, indicando su sensibilidad hacia la naturaleza pero también su desprotección. La tierra, en cambio, sí posee una raya horizontal, la cual representa su gran prudencia, a la vez que su conservadurismo.

Ahora paso a describir cada uno de los elementos por separado.

martes, 22 de septiembre de 2009

Clase 030 Exaltaciones y caidas de las octavas superiores

Quien haya estudiado ya algo de cosmobiología se habrá dado cuenta de que los signos que he atribuido como lugares de exaltación de las octavas superiores no coinciden con los que suelen mencionarse en algunas obras. Pero antes de comenzar con los porqués, también hay que decir que tradicionalmente a MERCURIO se le asigna la Virgen como signo de exaltación, aparte de que es su domicilio nocturno.

Ello, para empezar, sería una anormalidad con respecto a los demás planetas, pues ninguno de ellos se exalta y se domicilia en un mismo signo. Según nuestra opinión, durante la Era de Piscis Mercurio se exaltó en la Virgen, correspondiendo al intelecto analítico y contrapuesto a la religión (Peces, signo opuesto a la Virgen). Pero a partir de 1948, comienzo de la Era de Aquarius, Mercurio se exalta en el Aguador, el signo de los inventos modernos, la intuición y el razonamiento de síntesis. Por otro lado, la propia intuición y el razonamiento analógico nos llevan a dar una concepción como válida: el planeta del intelecto se exalta en el signo de la intuición y la investigación.

Veamos ahora la exaltación de las octavas superiores.


URANO.

Para muchos autores Urano se exalta en Escorpión, seguramente por los modos bruscos que a veces tiene ese signo y por sus rasgos de inspiración. Pero, a mi entender, la inspiración escorpioniana es emocional y no mental, a la vez que sus brusquedades son plutonianas (conflictos internos) y no uranianas (excentricidad y desapego emocional). Por tanto, nos parece perfectamente lógica la atribución del signo de los Gemelos como lugar de exaltación de Urano. Es ahora el genio intelectual (Urano) el que se exalta en el mundo del pensamiento veloz y buscador (Gemelos).


NEPTUNO.

En relación con lo mencionado acerca de la inspiración mística del Escorpión, consideramos a Escorpión como signo de exaltación de NEPTUNO. Puesto que no se trata de mencionar grandes cosmobiólogos sin más, veamos ahora qué razones avalan la afirmación. La palabra-clave de Escorpión es YO CALLO, indicando que este signo es místico, con capacidad de introspección y con un mundo interno rico y complejo. Su inspiración, además de su tendencia a la evasión o a la sublimación, evidentemente la toma de Neptuno. Si no, no se explicaría cómo un signo drástico y a la vez sensible, estaría influenciado sólo por los dos planetas más enérgicos del zodíaco: Marte y Plutón. De aquí se deduce que Neptuno es el que suaviza la fuerza escorpioniana externamente y la intensifica en cuanto a complejidad psíquica interna.

También podríamos llegar al mismo razonamiento por eliminación, viendo qué signos no son exaltación de ningún planeta y estudiando sus posibles afinidades, lo cual sería demasiado largo. Sólo voy a comentar que no pocos astrólogos consideran al León como signo de exaltación de Neptuno, lo cual entiendo que tiene muy pocas probabilidades de ser cierto. El León no tiene cualidades místicas pasivas, ni de retiro interno ni de emotividad delicada. Sus características casi son contrarias.


PLUTON.

Pasemos ahora a Plutón, la última de las tres octavas superiores descubierta, que muchos astrólogos consideran en exaltación en el signo del Carnero, aun cuando desde siempre el Sol se ha exaltado tradicionalmente allí. Si Plutón se exaltara junto al Sol en el Carnero, la simetría y la perfección ya comprobadas del zodíaco quedarían rotas. Pero, aparte de cuestiones estéticas, entiendo que Plutón no afina con el Carnero por los siguientes motivos:

Plutón se caracteriza ante todo por su energía interna, su actividad externa y, no hay que olvidar que, también, por su capacidad de interiorización simultánea a las anteriores facetas. Esa cualidad de la introspección no es propia del Carnero, el cual no se caracteriza por la interiorización, la auto-observación ni el trabajo de transformación interna. El Carnero vive, se desarrolla y toma conciencia de sí mismo a través de la acción enérgica hacia fuera.

Pienso que Plutón se exalta en el León por varios motivos. Por eliminación, los signos en los cuales no se exalta ningún planeta por el momento son el León, la Virgen y el Centauro. En la Virgen no se puede exaltar el planeta de la sexualidad (Plutón), ni en el jovial y extrovertido Centauro el planeta del trabajo intenso sobre uno mismo (Plutón), aparte de que el comportamiento del Centauro no es plutoniano, debido a la afinidad con lo social que le da Júpiter.

Veamos ahora qué motivos respaldan la hipotética exaltación de Plutón en el León.

En primer lugar, el signo del León se caracteriza por su poderosa energía interna y su vitalidad sexual aparte de que, por estar regido por el planeta de la conciencia (Sol), es un buen signo para la exaltación del desarrollo de la conciencia (Plutón). En sentido desarmónico, el León se comporta con cierto descontrol en el plano sexual, con abundantes roces interpersonales y con pasiones intensas difíciles de dominar, siendo todas éstas unas cualidades generadas por Plutón en su aspecto desarmónico.

Las cualidades que daría Plutón con caída en el Aguador (opuesto al León) serían, en sentido armónico, el aplacamiento o merma de fuerza de los instintos y la autoconciencia a través del saber y el conocimiento; y, en su vertiente disonante, la falta de poder para autotransformarse por demasiado intelectualismo y poca práctica como, también, la poca energía vital en la lucha contra los obstáculos de la vida.

Volviendo ahora al concepto de perfección ideal y estética del zodíaco, resulta más lógico pensar que, en el supuesto de que se descubrieran los planetas transplutonianos X e Y, quedarían 12 planetas astrológicos exaltados cada uno de ellos en un signo diferente. Así, la supuesta octava superior de Júpiter se exaltaría en el Centauro y, la de Saturno, en el signo de la Virgen.

Clase 029 Dignidades y debilidades planetarias

LAS DIGNIDADES PLANETARIAS.

Las DIGNIDADES son posiciones de los planetas en signos concretos que, por efecto de la combinación de ambos, hacen que planeta y signo se vean dignificados o beneficiados.

Hay dos dignidades: el DOMICILIO O REGENCIA y la EXALTACION.

Cada planeta tiene uno o dos domicilios (Mercurio, por ejemplo, tiene su domicilio o se domicilia en los Gemelos y en la Virgen), lo cual no quiere decir que en una carta astral concreta esté en ese momento en su signo de domicilio. Sucede lo mismo que con las personas: tenemos nuestro domicilio en tal o cual sitio, pero no siempre estamos en casa.

Por analogía, Neptuno se exalta en el Escorpión, por ejemplo, lo cual no quiere decir que Neptuno esté siempre exaltado (en su signo de exaltación).

Los gráficos números 38 y 39 muestran los diferentes signos en los cuales los planetas están en domicilio o regencia y aquellos en los que se encuentran en exaltación.

Es importante decir que, aunque el planeta no esté en su regencia en una carta astral, él es siempre el REGENTE de ese signo o, lo que es lo mismo, el signo y su regente están siempre relacionados aunque no estén juntos.

Lo mismo sucede, aunque de forma secundaria, con el planeta que se exalta en un signo en concreto pues, aunque ese astro no esté exaltado (situado en su signo de exaltación) en una carta, ambos permanecen siempre relacionados.

Lo anterior quiere decir que el planeta o los planetas que rigen un signo y el planeta que se exalta en ese signo (si lo hay), dan gran parte de las características armónicas en primera instancia que posee ese signo. Un ejemplo es el del signo del Carnero, que tomaría cualidades de Marte (regente) y del Sol, que se exalta en dicho signo, aun cuando ninguno de los dos estuviera en esa porción zodiacal en un determinado horóscopo. En el círculo de los domicilios o regencias (Fig. 40), se observa que, dividiendo el zodíaco en dos partes iguales a partir de 0º del León, este signo (regido por la luminaria diurna: Sol) queda en una mitad y, el Cangrejo (regido por la luminaria nocturna: Luna), queda en la otra.


Así, por otra parte vemos que estos dos signos se oponen respectivamente al Aguador (co-regido por saturno) y al Macho Cabrío (regido por Saturno). En definitiva, las dos luminarias, símbolos de la luz, se oponen a Saturno, representación de la obscuridad.

Además, con esa línea divisoria se observa que la disposición de los planetas regentes es simétrica a ambos lados de ella: Sol-Luna, Mercurio, Venus, Marte, Júpiter y Saturno. Estos eran los planetas tradicionales pero, a partir del descubrimiento de las octavas superiores, Urano pasa a ser regente del Aguador y Saturno a corregente (antes era regente); Neptuno se coloca como regente de los Peces y Júpiter como corregente del mismo; y, para finalizar, Plutón se sitúa como regente del Escorpión y Marte como corregente.

Las tres octavas superiores se han atribuido a estos tres signos como sus regentes, a través del estudio de sus afinidades e influencias.

En el caso de los planetas que poseen dos domicilios (todos menos las luminarias y las octavas superiores), uno es denominado DOMICILIO DIURNO y otro DOMICILIO NOCTURNO.

El domicilio diurno es aquél en el que el planeta en cuestión y el signo que éste rige son ambos positivos o negativos. Para ello, Mercurio es considerado positivo, aun cuando se le había clasificado como neutro.

Así, el cuadro de domicilios diurnos y nocturnos es:

PLANETA DOMIC. DIURNO DOMIC. NOCTURNO

MERCURIO (+) GEMELOS (+) VIRGEN (-)

VENUS (-) TORO (-) BALANZA (+)

MARTE (+) CARNERO (+) ESCORPION (-)

JUPITER (+) CENTAURO (+) PECES (-)

SATURNO (-) MACHO CABRIO (-) AGUADOR (+)

En el domicilio diurno la influencia planetaria se manifiesta con mayor facilidad y fuerza, pues hay una afinidad aumentada al coincidir la cualidad + o - del astro con la del signo.

Mercurio muestra en los Gemelos una inteligencia comunicativa mientras que en la Virgen el intelecto es más analítico.

Venus manifiesta en el Toro un intenso amor que hace vibrar los sentidos y, en la Balanza, este planeta genera amabilidad social y el concepto mental de la belleza.

Marte en el Carnero demuestra la actividad externa y, en el Escorpión, la energía interna.

Júpiter en el Centauro manifiesta la expansividad, generosidad y alegría externamente mientras que, en los Peces, crea la bondad y la esperanza internas.

Saturno en el Macho Cabrío origina la voluntad y firmeza internas a la vez que, en el Aguador, genera la constancia intelectual expresada comunicativamente.

El sistema de los domicilios tendría que contar con el descubrimiento de dos nuevos planetas transplutonianos para ser totalmente perfecto. Estos dos supuestos astros (X e Y) serían las octavas superiores de Jupiter y Saturno, quedando un modelo astrológico perfecto de 12 planetas astrológicos y 12 signos ya que, el Sol y la Luna, por ser las luminarias, no pueden tener octavas superiores.

LAS DEBILIDADES PLANETARIAS.

Veamos ahora qué son las DEBILIDADES. Evidentemente, son posiciones en signos en los cuales los planetas se hacen desarmónicos, perdiendo calidad o fuerza.

Las DEBILIDADES son el EXILIO o DETRIMENTO y la CAIDA. Un planeta está en exilio cuando se encuentra situado en el signo opuesto al que está en domicilio. Es decir, la tabla de los exilios (Fig. 38) se obtiene colocando los planetas en los signos opuestos a los de la tabla de los domicilios. Y esto es debido a que los signos opuestos son complementarios o aun contrarios (ley de polaridad), tal como se estudiará más adelante. Por todo ello, un planeta que está en afinidad con un signo, como es el caso del domicilio, está en desarmonía con el signo contrario (exilio). Igual sucede con la caída, pues un planeta está en caída en el signo opuesto al que se encuentra en exaltación. Para obtener la tabla de caídas (Fig.39) invertimos la de las exaltaciones.




RESUMEN.

En síntesis, las dignidades son el DOMICILIO y la EXALTACION; mientras que las debilidades son la CAIDA y el EXILIO.

En general, podemos decir que el domicilio y el exilio se refieren a mejor o peor calidad, respectivamente, de las energías planetarias. En cambio, la exaltación y la caída se refieren a aumento de cantidad de fuerza o disminución en fuerza, respectivamente, de la vibración planetaria.

Veamos en el siguiente cuadro las implicaciones diferenciales que ello tiene:

PLANETA DOMICILIO EXALTACION

SOL LEO CARNERO

Calidad de la individualidad Energía del yo

LUNA CANGREJO TORO

Calidad de sentimiento Energía de sentimiento

MERCURIO GEMELOS y VIRGEN AGUADOR

Calidad de intelecto Energía intelectual

VENUS TORO y BALANZA PECES

Calidad de amor Energía en el amor

MARTE CARNERO y ESCORPION MACHO CABRIO

Calidad de acción Energía de acción

JUPITER CENTAURO y PECES CANGREJO

Calidad en el dar Energía en el dar

SATURNO MACHO CABRIO y AGUADOR BALANZA

Calidad en la voluntad Energía en la voluntad

URANO AGUADOR GEMELOS

Calidad en la originalidad Energía en lo original

NEPTUNO PECES ESCORPION

Calidad mística Energía mística

PLUTON ESCORPION LEON

Calidad en lo sexual y Energía en lo sexual y

en la autotransformación autotransformador

El cuadro comparativo del exilio y la caída es:



PLANETA EXILIO CAIDA

SOL AGUADOR BALANZA

Poca calidad Debilidad de la

individual individualidad

LUNA MACHO CABRIO ESCORPION

Poca calidad del Debilidad del

sentimiento dulce sentimiento dulce

MERCURIO CENTAURO y PECES LEON

Poca calidad Poca fuerza en lo

intelectual intelectual

VENUS ESCORPION y CARNERO VIRGEN

Poca calidad del amor Poca fuerza de amor

MARTE BALANZA y TORO CANGREJO

Baja calidad de acción Debilidad de acción

JUPITER GEMELOS y VIRGEN MACHO CABRIO

Baja calidad en la Debilidad de la

sociabilidad sociabilidad

SATURNO CANGREJO y LEON CARNERO

Baja calidad de Debilidad de la

la voluntad voluntad

URANO LEON CENTAURO

Baja calidad de Debilidad de la

la originalidad originalidad

NEPTUNO VIRGEN TORO

Baja calidad de la Poca fuerza de lo

mística místico

PLUTON TORO AGUADOR

Poca calidad en la Poca fuerza en la

autotransformación autotransformación

Ambos cuadros son solamente orientativos y su concreción en la práctica se estudiará en la parte de curso correspondiente a la interpretación de la carta astral.

Al igual que sucede con las dignidades, el planeta que se exilia o cae en un signo concreto siempre está unido por lazos sutiles a dicho signo, aun cuando en la carta astral no esté ni en exilio ni en caída.

El razonamiento para llegar a dicha conclusión es lógico pues, si un planeta al pasar por sus signos de domicilio, exilio, exaltación o caída produce efectos especiales, quiere decir que entre ese planeta y dichos signos existen relaciones también especiales, lo cual no sucede cuando el astro está PEREGRINO. Un planeta está peregrino cuando no se haya ni en dignidad ni en debilidad, siendo su estado de normalidad, es decir, que no es especial, como en el caso del domicilio, el exilio, la exaltación o la caída.

Como ya se ha dicho, los planetas que tienen dignidad (domicilio o exaltación) o debilidad (exilio o caída) en un determinado signo, siguen ligados a esa porción zodiacal en todo momento, aun cuando en una determinada carta astral no se encuentren en ella. Es decir, al signo del León, por ejemplo, están "atados" el Sol (regente), Plutón (se exalta en él) y, en menor medida: Urano y Saturno (se exilian en él) y Mercurio (cae en el León), aun cuando en un horóscopo determinado ninguno de ellos esté en dicho signo. Las repercusiones que esto tiene se verán en la parte de interpretación pero, por el momento, nos sirven para definir las cualidades permanentes del signo.

Por ello, cuando hablamos de cada signo por separado, se dedica un apartado a sus dignidades o debilidades. No ha de extrañar que para cada dignidad o debilidad se mencionen cualidades tanto armónicas como desarmónicas aunque, en principio, las dignidades son de carácter consonante y las debilidades son disonantes. Un exilio puede llegar a ser armónico o una exaltación ser disonante, igual que ya se comentó que un planeta benéfico (Júpiter o Venus) puede ser desarmónico en ciertos casos, dependiendo ello fundamentalmente de las relaciones planeta-signo y planeta- planetas (aspectos), todo lo cual se estudia a fondo en secciones posteriores.

En definitiva, el motivo por el que se expresan en los apartados titulados "dignidades y debilidades" de cada signo las cualidades armónicas y desarmónicas de ambos es porque, en ciertos casos, éstas pueden llegar a darse.

Clase 028 Los Signos Zodiacales

Casi todos los libros de astrología dan una descripción del Sol en los 12 signos zodiacales y no de los 12 signos en sí, lo cual es bien diferente. Así, estos textos especifican: Carnero, del 21 de marzo al 21 de abril; Toro, del 22 de abril al 22 de mayo, etc.

Entiendo que este es un importante error por dos motivos. El primero es que el lector confunde "el signo" con "el Sol en el signo", cuando realmente la descripción y el estudio del signo en sí han de ser mucho más grandes para que, el estudiante, en la interpretación, tenga una idea suficientemente amplia de cada signo. De ese modo será capaz de combinar intuitivamente no sólo las cualidades del Sol en los 12 signos sino, también, las de la Luna, Mercurio, Venus, etc. en cada una de las porciones zodiacales. Por tanto, las características del signo zodiacal en sí son mucho más amplias que las del Sol en ese signo, aun cuando el Sol simboliza la individualidad.

El segundo riesgo importante es que, al describir las cualidades del Sol en cada signo sin antes estudiar las del signo en esencia, el lector interpreta incorrectamente que esas características que se explican, prácticamente son absolutas, cuando en la realidad la posición del Sol está modulada por multitud de otros factores astrológicos del horóscopo. Además, un signo no sólo puede representar cualidades psicológicas sino, también, tipos de experiencia o de ambientes externos. Por ello, primero se habla en este curso de que la Luna es romántica o de que el signo del Carnero es impulsivo, pero no se dice que los "nativos del Carnero" sean impulsivos pues, sencillamente, no tienen por qué serlo siempre en la misma medida. Por eso es importante comprender que se está aprendiendo el alfabeto de la Astrología y que aun es pronto para hacer estudios psicológicos a personas concretas. Estudie los planetas y los signos sólo como símbolos aun cuando, claro está, es conveniente comparar con la vida real.

CONSTELACIONES AL NORTE Y CONSTELACIONES AL SUR.

En esta parte del curso dedicada a los signos zodiacales, hay una sección para cada signo relativa a las "constelaciones próximas", la cual en la práctica viene dividida en dos epígrafes: "constelaciones al norte" y "constelaciones al sur". En él se hace un estudio simbólico-astrológico de todas las constelaciones celestes, principalmente a la luz de la Mitología.

Se trata de dividir a la esfera celeste en 12 gajos como si de una naranja se tratara. Esto se ha hecho a partir del planisferio que se adjunta como póster, cuyo sistema de coordenadas parte de los dos polos celestes (prolongación de los terrestres). El problema de dividir en "gajos" a la bóveda por este sistema es que, con el tiempo, la precesión equinoccial hace que los polos celestes se vayan desplazando en el cielo y, por tanto, el sistema de coordenadas completo también varía.

Esto no ocurría, en cambio, al usar un sistema que tuviera a la eclíptica como "ecuador" y, a las puntas del eje eclíptico, como "polos." Ello sería así porque la eclíptica es fija y ese sistema de coordenadas no se mueve.

En definitiva, en el planisferio ecuatorial de este libro nos vamos a guiar por los gajos que figuran demarcados en rojo, ya que corresponden a la anchura en el cielo de las constelaciones reales. Todas las "constelaciones no zodiacales" que se encuentran por arriba y por abajo de cada constelación zodiacal (dentro de su gajo correspondiente), dan una riqueza muy importante de matices en la interpretación de los atributos de cada constelación zodiacal y del signo zodiacal que le corresponde. Es decir, que no sólo intervienen sobre la Tierra las constelaciones zodiacales sino, también, todos los grupos estelares del cielo. Podríamos decir que las diferentes fuerzas mentales de las constelaciones de un gajo o zona se centralizan en la constelación zodiacal correspondiente, que es aquella por donde pasa el Sol.

Como puede observar, para delimitar los gajos seguimos dos reglas sencillas: 1) Si dos constelaciones zodiacales se superponen en sus extremos, se halla el punto medio entre la última estrella que le pertenece a cada una, teniendo en cuenta el dibujo o figura fundamental de cada constelación; 2) Si dos constelaciones zodiacales dejan un espacio vacío entre sus límites, también se calcula el punto de la misma forma.

Clase 027 Anatomia, Patología y Pscologia Planetarias

ANATOMIA PLANETARIA.

De acuerdo a la ley hermética de vibración, cada órgano del cuerpo tiene una frecuencia energética determinada. Esto hace que halla correspondencias entre las diferentes partes del cuerpo humano y los planetas, así como los signos zodiacales, lo cual se verá en el apartado correspondiente.

Todo este tema pertenece a la Cosmomedicina y la astrodiagnosis, para las cuales se necesita un buen estudio de la interpretación astrológica. Por ello, aquí sólo puedo dar unas nociones elementales y primarias.

Paso ahora a enumerar las mencionadas correspondencias:

SOL: corazón y sistema circulatorio. Espalda y columna vertebral. Glándula pineal.

LUNA: estómago. Pechos y órganos sexuales internos de la mujer. Glándula pituitaria.

MERCURIO: sistema respiratorio. Zonas cerebrales del lenguaje y la inteligencia, así como las del uso de las manos.

Glándula tiroides.

VENUS: región sexual femenina externa. Partes del cuerpo que dan belleza física: cabello, pestañas, facciones, piel, etc. Sistema urinario. Glándula timo.

MARTE: sistema muscular. Aparato sexual masculino.

Páncreas endocrino.

JUPITER: hígado. Intestino delgado. Glándulas suprarrenales.

SATURNO: sistema esquelético. Bazo. Dientes. Glándulas sexuales en su vertiente endocrina.

URANO: sistema nervioso simpático. Actos reflejos.

Funciones del pensamiento superior (sistema nervioso voluntario).

NEPTUNO: sistema nervioso vegetativo parasimpático.

Cerebelo y bulbo raquídeo. El sueño.

PLUTON: sistemas de defensa. Sistema endocrino en general. Intestino grueso.

Vamos ahora a realizar un razonamiento analógico en torno al porqué de estas relaciones:

SOL: es el emisor de energías y centro del sistema solar (corazón). Hace llegar esa fuerza a todos los planetas (irrigación de los órganos). Es el eje y centro del sistema (columna vertebral).

LUNA: recibe la luz del Sol como símbolo de alimento cósmico (estómago). La relación de la revolución lunar alrededor de la Tierra (28 días) con el ciclo menstrual femenino medio (28 días), se prolonga al embarazo (10 meses lunares) y los mecanismos hormonales que regulan ambos procesos. Recuérdese que la glándula pituitaria o hipófisis está regida por la Luna.

MERCURIO: establece la unión entre el microcosmos (ser humano) y el macrocosmos (naturaleza) a través del ritmo respiratorio en un movimiento dual (inhalación-exhalación).

VENUS: Es el símbolo de la belleza física y la sexualidad femenina.

MARTE: es el principio de la acción y de las funciones motoras.

JUPITER: está relacionado con el gran órgano que es el hígado, laboratorio metabólico del cuerpo humano y, por añadidura, con el sistema digestivo y la absorción de sustancias por el intestino.

SATURNO: está en analogía con el elemento más solidificado y consistente del organismo humano: el hueso.

También tiene que ver con la destrucción de los glóbulos rojos envejecidos (bazo).

URANO: tiene relación con los reflejos y el stress, así como por un estado de superactividad del sistema nervioso. En el plano mental pone al máximo de sus posibilidades las funciones de relación y razonamiento creativos.

PALABRAS-CLAVE PARA EL ESTUDIO DE CADA PLANETA.

SOL: el YO. Individualidad. Conciencia. Unidad. Poder.

Desarrollo. Una faceta importante en la vida. El Esposo.

LUNA: Maternidad. Imaginación. Romanticismo. Timidez. La madre. Las mujeres.

MERCURIO: Intelecto. Habla. Comunicación. Rapidez.

Comercio. Mensaje. Apoyo.

VENUS: Feminidad. Sensualidad. Belleza. Arte. Comodidad.

La Esposa.

MARTE: Energía. Actuación. Lucha. Guerra. Agresividad.

Dinamismo. Accidentes. Los hombres.

JUPITER: Buena fortuna. Riqueza. Protección. Generosidad.

Mecenazgo.

SATURNO: Pruebas. Experiencia. Lentitud. Realidad. Esfuerzo.

URANO: Cambios bruscos. Intuición. Altruismo.

Originalidad. Renovación. Inventos Modernos.

NEPTUNO: Locura. Neurosis. Engaño. Desengaño. Evasión.

Ocio. Vacaciones. Experiencias Místicas.

PLUTON: Iniciación. Transmutación. Muerte. Sexo.

Kundalini.

Estos son algunos significados de los más característicos de cada planeta los cuales, por el razonamiento analógico y el progresivo despertar de la intuición, se pueden prolongar al infinito.

Con la Cosmobiología desarrollamos una mente con una alta capacidad de relación simbólica e informacional.

RELACIONES ESPIRITUALES ENTRE LOS ASTROS.

Los planetas son seres vivientes y, como tales, tienen entre ellos sus peculiares relaciones. Estas simpatías y antipatías son descritas seguidamente:

SOL: el rey de los astros, tiene por amante a Venus y por consejero al sabio Júpiter. Acuerda su mansedumbre a los demás planetas, pero combate a Marte y a Saturno, sobre todo a éste último, por amor a Venus.

LUNA: echa su malicia sobre los astros buenos y atiza el odio de los astros nefastos.

MERCURIO: es el batallador que acrecienta el sortilegio nefasto de un astro maléfico, cuando éste está en conjunción o unión con él. Al contrario, da su poder benefactor generosamente para acrecentar el de un planeta benéfico.

VENUS: es el amante del Sol, pero flirtea con la Luna, Marte y Mercurio. Es la enemiga encarnizada de Saturno.

MARTE: ama a Venus y tiene peleas con unos y con otros.

JUPITER: el filósofo, el coloso, seguro de su fuerza, está perfectamente de acuerdo con todos los planetas. El les concede su amistad un poco desdeñosamente, pero entra en lucha sin piedad cuando siente la influencia del dios de la guerra, Marte.

SATURNO: ama, al contrario, a Marte y detesta cordialmente a todos los otros, pero no se atreve a combatirlos por temor y por cobardía; no obstante, actúa disimuladamente sobre ellos. Ahora podríamos hacer un intento de explicar las antipatías y simpatías planetarias de las tres octavas superiores:

URANO: es el fraternal, el cual busca la amistad de los planetas y los respeta, pero Saturno le resulta demasiado tradicionalista, pues Urano siempre está a la última. No cabe duda de que Urano, planeta de la mente intuitiva y despierta, se siente un poco incómodo ante las profundas aguas del subconsciente Neptuno.

NEPTUNO: es un poco raro y retraído, pues toda su energía la pone en un mundo interno íntimo y espiritual, lo cual le hace estar absorto y ser poco social.

Parece que tiene bastante afinidad por Plutón, pues éste también pone buena parte de sus fuerzas en su desarrollo interno.

Aun cuando Neptuno es pacífico y amoldable, a veces se siente chocante con la alegría de Venus y de Júpiter.

PLUTON: él va a lo suyo y no se mete con nadie mientras no le entorpezcan su desarrollo personal. Aun así, bien es cierto que le gusta la espiritualidad activa y, por ello, piensa que Neptuno y la Luna son demasiado misticoncetes.


NEPTUNO: relacionado con las funciones nerviosas inconscientes. Da la tendencia a la atonía y la pasividad.

PLUTON: es la integración, el autocontrol y el control de las funciones orgánicas (sistema endocrino). Defiende al organismo de los ataques de tóxicos y microorganismos (sistemas de depuración e inmunológicos), simbolizando en ellos un tipo de agresividad para mantener y preservar la vida. La potencia sexual está también influida por él.

PATOLOGIA PLANETARIA (INFLUENCIAS DESARMONICAS SOBRE EL CUERPO HUMANO).

SOL: ataca la vista, la piel, da fiebre y gasta el corazón.

LUNA: dispensa cansancio, enflaquecimiento, enfermedades mentales, cólicos y mal de estómago. Desarreglos en sistema linfático, ovarios y útero. Depresión emocional.

MERCURIO: da pequeñas dosis de locura, manías y tics.

Vuelve nervioso, agitado y crea inquietud, trastornos del habla, la memoria y la respiración.

VENUS: enfermedades venéreas. Impurezas de la sangre, riñones y orina. Problemas derivados de la falta de ejercicio y del erotismo desenfrenado.

MARTE: él predispone a pesadillas, insomnio, fiebres, etc. Enfermedades infecciosas como la viruela. Quemaduras.

Puede ser bastante desarmónico y causar heridas por objetos cortantes, así como crear accidentes y operaciones quirúrgicas.

JUPITER: indigestión, congestión, hígado, etc. Es el benéfico mayor pero puede llevar a excesos, sobre todo en la comida.

SATURNO: predispone a caries, reumatismos, resfriados, etc. Da envejecimiento, enfermedades crónicas, estreñimiento, etc. Es el gran desarmónico.

URANO: crisis, parálisis, espasmos, stress, etc.

NEPTUNO: confusión y desorientación psíquica; agotamiento, neurosis, mediumnidad descontrolada, obsesión, embriaguez, (delirium tremens) y drogadicción. Estados de sopor o trance. Alteraciones en la función del sueño.

Anormalidades y perversiones sexuales.

PLUTON: desarreglos endocrinos y sexuales. Falta de defensas inmunitarias. Malformaciones hereditarias. SIDA.

Alteraciones genéticas.

CORRESPONDENCIAS PSICOLOGICAS DE LOS PLANETAS.

SOL: individualidad. Características psicológicas profundas. Conciencia del Yo.

LUNA: imaginación. Receptividad. Memoria. Instinto materno. Pasividad.

MERCURIO: intelecto. Razonamiento. Lenguaje. Abstracción. Relaciones mentales. Manualidades.

VENUS: amor. Unión. Sentimiento. Sentido estético.

Sexualidad femenina.

MARTE: Facultades motoras. Acción. Vigor. Sexualidad masculina.

JUPITER: Capacidad social. Extroversión. Generosidad.

Alegría. Felicidad.

SATURNO: Voluntad. Disciplina. Concentración. Estudios prolongados. Capacidad de trabajo.

URANO: Intuición. Originalidad. Ingenio. Renovación.

Independencia. Reflejos.

NEPTUNO: Clarividencia. Misticismo. Inspiración artística. Subconsciente. Memoria de vidas pasadas.

PLUTON: Transmutación. Energía interna. Continuidad de la conciencia. Equilibrio psicológico. Energía vital total. Autoperfeccionamiento.

LOS ANIMALES Y LOS PLANETAS.

SOL: león y puma. Los perros.

LUNA: moluscos y animales de la costa. Animales nocturnos como el búho. El gato.

MERCURIO: animales astutos y veloces como el zorro, el chimpancé, el caballo, el guepardo, etc. El loro.

VENUS: animales bellos como la paloma, el cisne, etc.

MARTE: animales agresivos como el tigre, el rinoceronte, etc.

JUPITER: animales grandes como la ballena, el hipopótamo, etc.

SATURNO: animales carroñeros como el buitre y la hiena. El cuervo.

URANO: animales exóticos o aquellos que emiten luz o electricidad.

NEPTUNO: peces de alta mar o de profundidad.

PLUTON: águila, animales subterráneos como el topo; insectos, reptiles.


TRASLACION DE LOS PLANETAS EN EL ZODIACO.

Sol: 1 año.

Luna: 28 días.

Mercurio: 88 días.

Venus: 224 días.

Marte: 1'88 años.

Júpiter: 11'86 años.

Saturno: 29'46 años.

Urano: 84'01 años.

Neptuno: 164'1 años.

Plutón: 247'7 años.

Clase 026 Otras Clasificaciones planetarias

PLANETAS RAPIDOS.

Cuando la velocidad del planeta en el día tomado en cuenta es mayor que el movimiento diario medio del astro.

Recordemos que los planetas astrológicos vistos desde la Tierra no tienen siempre la misma velocidad, ya que se trata de velocidades relativas entre el movimiento del astro y el de nuestro planeta.

Un planeta rápido desencadenará antes sus efectos.

La velocidad media diaria de los planetas es:



SOL: 59' 8''

MERCURIO: 1º 19'

VENUS: 1º 15'

MARTE: 38'

JUPITER: 4' 50''

SATURNO: 3' 49''

URANO: 3'

NEPTUNO: 1' 40''

PLUTON: 45''

LUNA: 13º 58'

De lo que resulta que los planetas por orden de mayor a menor rapidez son:

LUNA... MERCURIO... VENUS... SOL... MARTE... JUPITER...

SATURNO... URANO... NEPTUNO... PLUTON



PLANETAS LENTOS.

Los que tienen una velocidad menor al movimiento diario medio en el día considerado.

Un planeta lento es más tardío en su actuación.


PLANETAS DIRECTOS.

Aquellos que se ven girando en sentido normal (sentido contrario a las agujas del reloj en el horóscopo) proyectados perpendicularmente sobre la eclíptica. Es decir, teniendo sólo en cuenta su longitud eclíptica.

Vistos desde la Tierra, los planetas astrológicos menos el SOL y la LUNA pueden divisarse recorriendo la eclíptica hacia atrás o, también, quedando quietos o estacionarios, lo cual se debe a movimientos relativos entre la Tierra y dichos planetas. Si en un determinado momento la Tierra "adelanta" a un planeta, nosotros lo vemos ir hacia atrás (fig. 35-B)

El motivo de que no podamos ver retrogradar el Sol es el que la Tierra gira directamente alrededor suyo. En cambio, en el caso de la Tierra y Marte, por ejemplo, ambos se trasladan en torno a un mismo centro, lo cual hace posible el fenómeno de la RETROGRADACION APARENTE.

La causa de que la Luna no pueda retrogradar está en que nuestro satélite gira alrededor de la Tierra.

Por último y como ya se ha indicado, el motivo de que los demás planetas astrológicos retrograden es que la Tierra y ellos giran alrededor de un mismo eje (el Sol) a diferentes velocidades.

Un planeta directo es uniforme y progresivo en sus resultados.

Este sentido normal de giro da en principio un dato de cariz armónico a favor del planeta.


PLANETAS RETROGRADOS.

Van retrocediendo sobre la eclíptica proyectados perpendicularmente sobre ella. Significa un efecto entorpecido y retardado; indica interrupción y resultado incompleto.

PLANETAS ESTACIONARIOS.

En un determinado momento del rizo aparente del planeta, éste queda parado, tanto al final del sentido directo al pasar al retrógrado, como al finalizar el sentido retrógrado y comenzar de nuevo el directo (Fig. 36)


Significa estabilidad y duración de los efectos.


NOMENCLATURA.

Planeta directo: D

Planeta estacionario: E

Planeta retrógrado: R

lunes, 21 de septiembre de 2009

Clase 025 NODOS LUNARES Y NUTACION.

La Luna realiza su revolución alrededor de la Tierra en casi 28 días, en un plano inclinado con respecto a la órbita de la Tierra alrededor del Sol (plano de la eclíptica). Ese ángulo existente entre el plano de revolución lunar y la eclíptica es de 5º 8' aproximadamente. A la vez, el ecuador lunar está inclinado 1º 31' con referencia a su plano de revolución en torno a la Tierra. Desde la perspectiva geocéntrica, se considera a la eclíptica como una circunferencia perfecta y, también, a la órbita lunar alrededor de la Tierra. Entre ambas circunferencias, inclinadas 5º 8', existen dos puntos de corte (nodos lunares: figura 33). Estas dos posiciones no las podemos considerar como los dos "equinoccios" lunares pues, en sus nodos, la Luna se sitúa a la altura de la eclíptica y no del ecuador celeste.


En realidad, todos los planetas astrológicos tienen sus nodos pues, en algún momento, cortan la eclíptica subiendo sobre ella (nodo ascendente) o bajando (nodo descendente), pero son los nodos lunares los que más se usan en la interpretación astrológica.

Al nodo lunar ascendente (fig. 33) se le llama cabeza del Dragón, siendo su símbolo el que figura en el dibujo. Al nodo lunar descendente se le denomina la Cola del Dragón.

En el zodíaco, estos dos puntos de corte están siempre en oposición uno con respecto al otro, es decir, situados a 180º entre sí.

El eje Cabeza del Dragón-Cola del Dragón se interpreta como el de las tendencias sexuales de la persona, estando representadas las benéficas en la cabeza y las disonantes en la Cola.

NUTACION.

Este es el cuarto movimiento terrestre (rotación, traslación, precesión y nutación) que vamos a tratar en este primer nivel de Cosmobiología. La nutación se debe a un bamboleo cada 18 años del plano de revolución de la Luna con respecto al plano de la eclíptica, siendo este último fijo, como ya se ha estudiado. Es decir, la nutación consiste en una rotación completa (360º) de los nodos lunares sobre la eclíptica. Así, si hoy estuviera la Cabeza del Dragón a 5º del León y la cola a 5º del Aguador, dentro de nueve años se situarían en posición inversa y, en 18 años, volverían a la primera posición.

Este bamboleo del plano orbital de la Luna provoca simultáneamente pequeñas ondulaciones en el movimiento de precesión del eje terrestre (fig. 34). Cada 18 años se produce una ondulación completa en el círculo precesional del eje terrestre, debida al bamboleo del plano orbital lunar. Como sabemos, la Tierra es más ancha por el ecuador que por los polos y, debido a ello, la Luna provoca atracciones gravitatorias diferenciales con respecto a los distintos puntos de la superficie terrestre, y viceversa. De este modo y, lentamente, el bamboleo del plano orbital de la Luna provoca la ondulación en el círculo precesional del eje terrestre.


Según el mismo mecanismo se produce la precesión, pero que no se debe a la Luna, sino a las atracciones diferenciales del Sol con respecto a los distintos puntos de la Tierra (ecuador, polos, etc.).

Simultáneamente a la precesión ocurre la nutación, que es cada una de las ondulaciones menores dentro del gran círculo precesional, llamado también año cósmico o año platónico.

Clase 024 PRECESION EQUINOCCIAL.

Una vez entendida la diferencia entre signos (abstracción del plano mental) y constelaciones (estrellas reales en el cielo), pasamos a estudiar un movimiento de la Tierra que explica la relación entre estos dos zodíacos (intelectual y natural). Se trata de la precesión equinoccial o de los equinoccios, el tercer movimiento terrestre que utiliza el cosmobiólogo para su investigación, aparte de la traslación y de la rotación. La precesión equinoccial es una rotación del eje de la Tierra sobre su centro y que tarda 25.920 años en completarse. Es similar al movimiento de un trompo o peonza cuando comienza a perder fuerza (fig.27). En el caso de la Tierra, el centro de rotación del movimiento precesional es el propio centro terrestre o, lo que es lo mismo, el punto medio de su eje de rotación (fig. 28). De esa manera, el polo norte y el polo sur describen un circulo, mientras que el centro terrestre está relativamente inmóvil. Digo relativamente porque, en el tiempo en que los polos describen su círculo precesional, la Tierra gira 25.920 veces alrededor del Sol. Por lo tanto, se ha de entender el movimiento de precesión de los equinoccios como simultáneo y gradual respecto a la traslación. Este sutil bamboleo del eje de nuestro planeta ya era conocido por los antiguos desde hace milenios, lo cual asombra, porque la precesión es lentísima: cada 72 años un grado solamente.

La rotación precesional tiene importantes repercusiones desde la perspectiva cosmobiológica. Como se ve en la figura 29, actualmente nuestro polo celeste norte (prolongación del polo terrestre N) cae muy cerca de la estrella polar. Pero no siempre ha sido ni será así pues, como se ha explicado, el eje terrestre describe en 25.920 años un círculo. Por tanto, el eje celeste también realiza la misma circunferencia. En la figura 29 se observa cómo el polo norte celeste se va desplazando en el cielo apuntando a distintas estrellas hasta que, al cabo de 25.920 años, llega otra vez a su situación actual. Es fundamental entender que la Tierra realiza el bamboleo precesional conservando siempre su eje la misma inclinación con respecto a la perpendicular al plano orbital terrestre o eclíptica: 23º 27', tal como se detalla en la figura 28.


Debido a esto, en la figura 29 se ve cómo el radio de la circunferencia precesional mide 23º 27', siendo el centro de esta esfera (x) la perpendicular a la eclíptica. Esta perpendicular al plano orbital de la Tierra (sistema heliocéntrico) o eclíptica (sistema geocéntrico) es realmente el eje del plano de la eclíptica, tal como se ve en la figura 30. Es decir, igual que el plano del ecuador celeste tiene un eje perpendicular a él (eje de la bóveda), el plano de la eclíptica tiene otro.
En el tema que ahora se está tratando, le aconsejo que vaya despacio y no pase al punto siguiente sin haber asimilado el anterior.



El plano orbital terrestre alrededor del Sol (sistema heliocéntrico) es siempre el mismo o, dicho de otra forma, la Tierra siempre circula en torno al Sol (sistema heliocéntrico) por la misma autopista. Por tanto, desde el punto de vista geocéntrico, hemos de decir que el Sol siempre se mueve (aparentemente) en el mismo plano alrededor de la Tierra, si comparamos su recorrido con el fondo de estrellas fijas de la bóveda celeste. Esto último implica que el plano de la eclíptica está inmóvil en el cielo y, como consecuencia inmediata, el eje de este plano (eclíptico) también permanece fijo respecto a la bóveda.

Si volvemos a la figura 30, nos daremos cuenta de que el círculo precesional es el movimiento del eje celeste (prolongación del terrestre) en el cielo: y, en el centro de esta circunferencia, está el eje de la eclíptica, que jamás se mueve de su lugar. En definitiva, la precesión puede ser también definida como una rotación del eje celeste (y el terrestre) alrededor del eje eclíptico, conservándose siempre entre ambos un ángulo de 23º 27'.

Los conceptos anteriores pueden afianzarse aun más consultando de nuevo la figura 30. La precesión consiste en un bamboleo del eje de la Tierra y, por tanto, del eje celeste, extensión del primero. Pero además es inmediato pensar que, al bambolearse el eje de la Tierra, el ecuador terrestre también realiza el giro, pues es todo el planeta el que hace el movimiento de la peonza.

Como ya es sabido, el plano del ecuador celeste es la prolongación del ecuador de la Tierra y, al moverse el segundo, también se mueve el primero (ecuador celeste). La eclíptica, en cambio, es fija y permanece inmutable respecto al fondo de estrellas; pero el ecuador celeste no, ya que este círculo es una abstracción definida a partir del ecuador de la Tierra. Por todo lo anterior, la precesión equinoccial pueda explicarse también como un bamboleo circular del plano del ecuador celeste (móvil) con respecto a la eclíptica (fija).

Pero, ¿qué importancia puede tener que un círculo irreal del cielo como el ecuador celeste se mueva?. Realmente, no es un círculo ficticio, pues el ecuador celeste nos indica la posición relativa de las estrellas con respecto a la Tierra.

Recordemos que el eje celeste (prolongación del terrestre) se llama así porque, en torno a él, gira toda la bóveda celeste en un día, aunque nosotros ya sabemos que es en realidad la Tierra la que rota en torno a su propio eje. Pues bien, hoy por hoy, la estrella polar no gira nada prácticamente, por coincidir su posición casi con el polo N de la bóveda o punto de rotación N. Pero con el tiempo y, gradualmente, la estrella polar comenzará a girar en torno al polo N celeste, el cual se irá distanciando cada vez más de ella. A la vez, los círculos de esta estrella, que ya no será polar, se irán ampliando cada vez hasta que el polo N celeste dentro de 12.960 años (25.920/2) se sitúe en el punto opuesto al que está hoy.

A partir de ese momento, la estrella polar irá describiendo círculos menores cada vez hasta recuperar su posición actual dentro de 25.920 años. Algo parecido sucederá con todas las estrellas visibles de la bóveda celeste, cuyas rotaciones diarias aparentes alrededor de la Tierra irán variando con respecto a nuestro planeta a lo largo de milenios.

Como resumen, se puede decir que la precesión equinoccial genera lentamente diferentes inclinaciones angulares de la Tierra con respecto al cielo o, desde la perspectiva esotérica, distinta orientación del espacio o esfera mental celeste con referencia a nuestro planeta.

Volviendo a la parte técnica, ahora cabe preguntarse: ¿por qué se llama precesión "de los equinoccios"?.

Aparte de las ilustraciones es ahora conveniente que use o imagine dos aros de cualquier material (cartón, plástico, metal, etc.), uno de los dos un poquito más pequeño que el otro para que, colocados sobre la mesa, ambos puedan encajar perfectamente. El aro circular interno va a representar el ecuador celeste y, el externo, la eclíptica.

Comencemos por inclinar el círculo de la eclíptica un poco, imitando los 23º 27' ya conocidos. Quedan ahora dos puntos de corte entre los dos aros, representando a los dos equinoccios.

Para imitar la precesión equinoccial, tenemos que hacer girar sobre sí mismo el aro interno (ecuador celeste), sin que pierda su inclinación con respecto al externo (eclíptica).

Vemos entonces que los dos puntos de corte entre ambos planos también van girando.

El movimiento se llama precesión porque el bamboleo del ecuador celeste se realiza en sentido contrario al movimiento normal del Sol, es decir, los equinoccios van retrocediendo en la eclíptica lentamente con respecto al fondo de las estrellas fijas o constelaciones (Fig. 31). En esta figura se observa que el zodíaco intelectual se inicia en el punto vernal o equinoccio de primavera para el hemisferio N, cuando el Sol comienza a elevarse sobre este último. Como la precesión hace que el punto vernal vaya retrogradando en la eclíptica (Fig.

30) y este punto de corte es el comienzo del zodíaco, concluimos que el zodíaco intelectual también retrocede con respecto al fondo fijo de las constelaciones (Figs. 31 y 32).

Es ahora más fácil de entender que el zodíaco natural no coincide con el intelectual por dos motivos:

-Las constelaciones tienen longitudes desiguales y los signos poseen todos 30º.

-El zodíaco natural es fijo y el intelectual es móvil respecto al primero. Pero, visto desde la Tierra, el intelectual resulta ser el inmóvil, pues está "apoyado" en la prolongación del ecuador terrestre, es decir, el ecuador celeste.

Como ya se ha dicho, el zodíaco intelectual se usa para la confección de todo tipo de cartas astrales individuales y, entre ellas, por supuesto, las cartas astrales natales o del nacimiento, así como las cartas astrales de ciudades, países, empresas,etc.

El zodíaco natural, en cambio, tiene su aplicación en la evolución macrocósmica, mediante el estudio de las llamadas eras astrológicas.


00.10. ERAS ASTROLOGICAS.

Todos los 21 de Marzo el Sol se encuentra a 0º del signo del Carnero aun cuando, con respecto al fondo fijo de las constelaciones, este punto vaya retrocediendo muy despacio.

Pero siempre el 21 de Marzo el Sol está a 0º del Carnero porque este punto (equinoccio de primavera para el hemisferio N), precisamente, se define como el lugar de corte del Sol con el ecuador celeste, aunque este último vaya retrocediendo en la eclíptica. El pequeño retroceso del punto equinoccial no influye en la duración del año, pues ya está implícito en él.

Tampoco modifica las estaciones, debido a que el comienzo de la primavera (hemisferio N) se produce con la llegada del Sol al ecuador celeste, no importando en esto para nada que detrás del punto vernal, en el cielo, haya tal o cual constelación.

Sin embargo, para la Cosmobiología sí tiene una gran trascendencia este hecho. El 21 de Marzo el Sol siempre llega a los 0º del Carnero para los dos hemisferios, aun cuando en el N se inicia la primavera y en el S el otoño. Este punto (Oº del Carnero) es una posición astrológica de una gran fuerza para el Sol.

Las Eras Astrológicas se generan a partir de la constelación real en el cielo que el Sol tiene tras de sí el 21 de Marzo, estando a 0º del signo del Carnero. Las Eras astrológicas se van sucediendo en sentido contrario al normal del zodíaco (Gemini, Taurus, Aries, Piscis, etc.), ya que se trata de una precesión o retrogradación del punto vernal sobre la eclíptica (círculo fijo).

Actualmente, el Sol tiene detrás de sí el 21 de marzo (0º del Carnero) al último grado de la constelación de Aquarius, por lo que la Tierra se encuentra ya en la Era de Aquarius y ha salido del grado cero de Piscis. En esa fecha, la Tierra se coloca en línea con el Sol y con el grupo estelar de Aquarius, recibiendo así nuestro planeta una poderosísima energía que ya está cambiando la dirección de la existencia humana: (fig. 31).

Ya sabemos que la longitud de las constelaciones es variable y, por tanto, la de las Eras astrológicas. De todas formas, es conveniente saber cuál sería la duración media de una Era en el supuesto de que tuviera 30º:

- 25.920 años son 360º de retrogradación.

- 2.160 años son 30º de retrogradación.

- 72 años son 1º de retrogradación.

El Sol se colocó por primera vez dentro de la constelación de Aquarius el 21 de Marzo de 1948, momento en el cual la era de Piscis tocó a su fin. De todos modos, las eras astrológicas no están cortadas como una tarta con cuchillo y tenedor, sino que sus influencias se interpenetran cuando termina una y empieza la otra.

Para muchos astrólogos la era de Aquarius no ha empezado, pues ellos confunden las constelaciones con los signos y consideran que éstas tienen 30º. Por otro lado, las longitudes de las constelaciones varían dependiendo del sistema de coordenadas que se use. El planisferio que se incluye en este libro, por ejemplo, no sirve para hacer las medidas de las constelaciones, pues está dividido en cuadrantes que tienen como referencia al ecuador celeste y a los polos celestes. Se debe usar una carta de constelaciones que divida al cielo en cuadrantes partiendo de la eclíptica hasta los dos "polos" del eje eclíptico. Es decir, las constelaciones se han de medir con una esfera celeste que tenga como "ecuador" a la eclíptica. Si se hiciera sobre la base del ecuador celeste, las constelaciones variarían de longitud con el tiempo, ya que este último círculo es móvil.

Se ha de considerar que hay constelaciones que se montan unas sobre las otras en sus bordes por lo que, a efectos de eras astrológicas, se puede decir que cuando el punto vernal transita por esas zonas, la Tierra se encuentra bajo la fuerza cosmohistórica de dos constelaciones. Por el contrario, en ciertos tramos de la eclíptica, en los límites entre dos constelaciones, queda un espacio al que no llega ninguno de los dos grupos astrales. En este último caso el planeta Tierra pasa por una "transición de era vacía" y no "bipolar", como en el primer caso. Se puede mencionar un tercer tipo de transición de era que es aquél en que, casi inmediatamente después de salir de la constelación anterior, el punto vernal se introduce en la siguiente ("transición rápida o inmediata") Aparte de todo esto, se ha de estudiar siempre la constelación opuesta a la que marca la era. Como ya se ha dado a entender, si el Sol apunta el 21 de marzo visto desde la Tierra a la constelación de la era, la Tierra observada desde el Sol señala en ese mismo momento a la constelación opuesta a la primera.

Por otro lado, es importante saber que las eras astrológicas pueden ser positivas o negativas en correspondencia con la clasificación de los signos zodiacales que se estudió ya en el apartado correspondiente.

Clase 023 EQUINOCCIOS Y SOLSTICIOS. SIGNOS ZODIACALES.

Al explicar el mecanismo de las estaciones se vio que éstas estaban causadas por la mayor o menor perpendicularidad de los rayos solares respecto a los diferentes puntos de la Tierra, debido a la inclinación del eje de nuestro planeta respecto al eje del plano de la eclíptica (fig. 18).


Ahora vamos a estudiar el fenómeno estacional desde la perspectiva geocéntrica.
El Sol recorre en un año el círculo de la eclíptica (fig 23).

Cuando nuestra estrella se coloca en alguno de los dos puntos de corte entre la eclíptica y el ecuador celeste, ésta se encuentra en el equinoccio (de primavera o de otoño). Es decir, cuando el Sol se coloca a la altura del ecuador celeste sus rayos inciden con igualdad tanto en el hemisferio norte como en el sur, siendo por tanto la duración del día igual a la de la noche (equi-noccio). El equinoccio de primavera para el hemisferio norte (el de otoño para el sur), ocurre al estar el Sol en la posición 2 (21 de Marzo) y, el equinoccio de otoño para el hemisferio N (de primavera para el sur), sucede cuando el astro rey llega a la posición 4 (22 de septiembre).

El Sol, a partir de la posición 2, sigue ascendiendo respecto al hemisferio N y llega al punto de máxima altura y perpendicularidad sobre éste (posición 3). En ese día (22 de junio) se produce el solsticio de verano para el hemisferio N y el de invierno para el sur, ocurriendo el día más largo en el primero y el más corto en el segundo. Además, nuestro astro solar está entonces a la altura del trópico de Cáncer, que se ubica a 23º 27' N de latitud terrestre.

A partir de ese instante, el sol inicia de nuevo su acercamiento al ecuador celeste, momento en que se produce el nuevo equinoccio (22 de septiembre), en la posición 4.

Por último, el Sol llega en el solsticio de invierno para el hemisferio N (de verano para el sur) a la posición 1. Allí, nuestra estrella se sitúa a la altura del trópico de Capricornio (23º 27' S de latitud terrestre).

A partir de esta explicación es fácil entender por qué, dependiendo de la época del año, el observador ve al mediodía llegar al Sol un poco más arriba o más abajo. Este hecho es debido a la perpendicularidad mayor o menor que haya entre el punto terrestre en cuestión y el Sol en un momento preciso.

Por supuesto, en el solsticio de verano, el astro rey alcanza la máxima altitud al mediodía solar y, en el solsticio de invierno, la mínima.

Los signos zodiacales se delimitan a partir de los puntos equinocciales y solsticiales. Este es el llamado zodíaco intelectual o zodíaco de los signos, que es una abstracción matemática del espacio mental que rodea la Tierra, en relación indirecta con las 12 constelaciones zodiacales físicas en el cielo, que conforman el zodíaco natural.

Como se verá al hablar de la precesión equinoccial, no es lo mismo un signo que una constelación. El zodíaco natural y el intelectual rotan uno con respecto al otro y, además, cada uno de estos se usa para estudios diferentes en la Cosmobiología. El zodíaco que vamos a analizar ahora es el intelectual o de los signos, que está formado por 12 porciones exactamente iguales en longitud, siendo éstas de 30 360º). Los puntos solsticiales y equinocciales, que son cuatro puntos estacionales en total, dividen al zodíaco intelectual en cuatro cuadrantes, cada uno con tres signos zodiacales (fig. 24).


Los signos zodiacales, para diferenciarse de las constelaciones, se han de denominar en el idioma del país correspondiente (en este caso español) y, estas últimas, se nombran en latín.

Antes de continuar con la explicación, pasamos a dar el nombre de los 12 signos zodiacales en el orden en que deben memorizarse. Véanse sus símbolos respectivos en la figura:

El signo del Carnero, considerado como el primer signo zodiacal, ocupa los 30º que van a partir del punto equinoccial del 21 de marzo en el sentido del movimiento solar (Fig. 24).

Por tanto, cuando el Sol se sitúa a 0º del signo del Carnero, se produce el equinoccio de primavera para el hemisferio N y el de otoño para el S.

Es decir, si una persona es del Carnero, por ejemplo, sólo significa que, cuando ese individuo nació, su Sol estaba en alguno de los 30º de ese signo. Pero, para hacer una interpretación cosmobiológica seria, es necesario conocer en qué signos zodiacales se encontraron los restantes planetas en el nacimiento, dónde se hayan colocados al hacer la interpretación y otra serie de factores que ya se detallarán más adelante. Por tanto, la insistencia excesiva que se suele hacer en la descripción psicológica del sujeto sólo a partir del signo solar, demuestra una tremenda ignorancia del tema.

Por todo ello el saber que una persona tuvo a su Sol en un determinado signo al nacer, es tan poco como conocer únicamente la nacionalidad de un ser humano para hacerle un estudio psicobiológico.

Los signos del Carnero, el Toro y los Gemelos son primaverales (fig. 24); el Cangrejo, el León y la Virgen son estivales; la Balanza, el Escorpión y el Centauro son otoñales; y, por último, el Macho Cabrío, el Aguador y los Peces son invernales, todo ello en relación al hemisferio N, pues éste se toma como referencia al ser de polaridad activa, positiva, expansiva, dadora etc., mientras que el sur representa la polaridad receptiva.

Por tanto, el zodíaco de los signos está "apoyado" sobre el ecuador celeste o prolongación del ecuador terrestre, siendo recorrido por los planetas directos, el Sol y la Luna en el sentido: Carnero, Toro, Gemelos, Cangrejo, León....Cada signo zodiacal tiene 30º de longitud eclíptica y, por lógica, 17º de latitud eclíptica (entre 8'5º de latitud eclíptica N y 8'5º de latitud ecliptica S). El signo del Carnero va de los 0º de longitud eclíptica a los 30º; el Toro, de los 30º a los 60º; los Gemelos, de los 60º a los 90º, y así sucesivamente.

Pero, por lo común, no se dice que Plutón, por ejemplo, esté a 60º de longitud eclíptica sino a 0º de los Gemelos, que es lo mismo.

Si se menciona que Venus está a 42 grados de longitud eclíptica, por ejemplo, a este dato lo podemos denominar longitud eclíptica total y, si se localiza a Venus a 12º del Toro, estamos indicando su longitud eclíptica parcial o longitud por signo. Ambos datos significan exactamente la misma cosa 12º del Toro).

Los signos son un espacio conceptual o abstracto de la banda zodiacal en el plano físico y, en el espacio mental, representan direcciones distintas de las fuerzas astrales con respecto a la Tierra. Desde la perspectiva cosmobiológica, está demostrado por la práctica que los planetas emiten energías diferentes dependiendo, no sólo del signo zodiacal en que se encuentren sino, también, del grado de ese signo en que estén.

El zodíaco de los signos (intelectual) se utiliza para estudiar al hombre como individuo (microcosmos), pues es algo así como una banda zodiacal terrestre, ya que se inicia en el corte de la eclíptica con la prolongación de un círculo de la Tierra (ecuador celeste). El punto equinoccial de primavera (hemisferio N) es algo así como la prolongación del "ombligo de la Tierra" hacia el cielo mediante una línea perpendicular a su eje de rotación ("cabeza-pies"). Sobre esa extensión celeste del "ombligo terrestre" se encuentra apoyado el zodíaco de los signos (intelectual).

Clase 021 SISTEMA GEOCENTRICO Y SISTEMA HELIOCENTRICO.ECUADOR CELESTE.ECLIPTICA.

La Astrología siempre ha usado y seguirá usando el sistema geocéntrico, pues esta ciencia necesita conocer las posiciones relativas de los astros con respecto a la Tierra. Es decir, dos planetas pueden verse desde el Sol (sistema heliocéntrico) a pocos grados de distancia uno del otro (conjunción) mientras que, observados desde la Tierra (sistema geocéntrico), podrían estar bastante separados.

En el sistema geocéntrico no es tan importante la traslación real de la Tierra alrededor del Sol, sino el movimiento aparente del Sol respecto a la Tierra; y no se observa la inclinación del eje terrestre respecto a su plano orbital alrededor del Sol, sino la inclinación del plano solar -en su movimiento aparente- respecto al eje terrestre, considerando este último como vertical.

La Astronomía y la Astrología fueron estudios universitarios íntimamente ligados hasta el siglo XVII; actualmente van por caminos paralelos, aun cuando muchos o la mayoría no lo reconozcan; y, a medio plazo, se unirán de nuevo en la Cosmobiología, es decir, en el estudio de la relación de los astros con la vida terrestre y, especialmente, con la humana.

A partir de este momento se van a considerar las posiciones y movimientos aparentes de los astros respecto a la Tierra, considerando a esta última como inmóvil y con su eje en posición vertical (figura 21). En este dibujo se observa al globo terráqueo con su ecuador (e), su polo norte (n) y su polo sur (s).
La bóveda celeste (figura 21) es la "esfera de cristal" a través de la cual observamos el cielo y en cuyo centro abstracto colocamos a la Tierra. Se le considera esférica porque así es posible usar el sistema sexagesimal de grados, minutos y segundos para cuantificar las distancias entre los astros; y, también, porque al observador en la realidad se le presenta como esférica por un efecto óptico debido a: comparación con la curvatura de la línea del horizonte, curvatura de la Vía Láctea, etc.

El ecuador celeste (figura 21) se obtiene al prolongar el plano del ecuador celeste hacia el infinito, hasta que realice un corte abstracto con la bóveda celeste, resultando así una circunferencia (ecuador celeste). De este modo dividimos a ese cielo esférico en dos mitades a partir del ecuador terrestre y, además, en relación a una supuesta verticalidad (geocéntrica) del eje de nuestro planeta. Es decir, todo el cielo visible se va a escrutar astrológicamente en relación a la Tierra. Por otro lado, el polo norte celeste y el polo sur celeste surgen al prolongar en sus dos sentidos el eje de la Tierra (figura 21). El polo norte celeste, como es sabido, cae a un grado escaso de la estrella polar.


Desde la perspectiva geocéntrica, la esfera celeste rota alrededor de la Tierra en unas 24 horas, produciéndose ese giro en torno al eje de rotación celeste. De ese modo, las estrellas y los planetas se mueven aparentemente alrededor nuestro en un dia siguiendo planos de rotación perpendiculares al eje celeste de rotación (figura 22).


Es decir, los astros se mueven en la bóveda celeste en círculos concéntricos en el eje celeste pero, tales caminos de rotación, cada observador los ve más o menos inclinados dependiendo de la latitud a que se encuentre.

Clase 020 TRASLACION. LAS ESTACIONES.

El otro movimiento fundamental de la Tierra, aparte del de rotación sobre su propio eje, es el de traslación alrededor del Sol. Este movimiento lo realiza cada 365 días y 6 horas aproximadamente. Por ello, debido a que nuestro año oficial es de sólo 365 días completos, cada 4 años se incluye un dia más (29 de febrero) en los llamados años bisiestos, para cubrir las casi 24 horas que se han acumulado en ese período de tiempo.

Las estaciones, por supuesto, tienen su base en la traslación de la Tierra, pero NO en la mayor o menor distancia que exista de nuestro planeta al Sol pues, si así fuera, no se explicaría cómo es que, cuando en el hemisferio norte es invierno, en el sur es verano, y viceversa. Actualmente, cuando la Tierra está más cerca del Sol (perihelio) es invierno en el hemisferio norte y, cuando está más lejos (afelio), es verano en el mismo (figura 16).


El fenómeno de las estaciones tiene su causa directa en la inclinación que posee el eje de la Tierra respecto a su plano orbital alrededor del Sol (figura 17-A). Es decir, si trazamos una línea recta desde el centro de la Tierra al centro del Sol (plano orbital de la Tierra), se observa que el eje de rotación terrestre está inclinado 23 grados y 27 minutos respecto a la perpendicular del plano orbital terrestre. Por tanto, la Tierra no rota verticalmente respecto a su plano de traslación, sino que lo hace con su eje inclinado en 23 grados y 27 minutos. A este hecho se debe únicamente el fenómeno estacional: figura 17-B.


Obsérvese ahora en el croquis 18 cómo se suceden las estaciones en los hemisferios norte y sur en relación a las posiciones de la Tierra con respecto al Sol. Como se ve, las estaciones son inversas en los hemisferios, definiéndose a estos dos últimos como las dos medias esferas en que queda dividida la Tierra por el ecuador. Cuando en el hemisferio norte empieza el invierno, en el sur lo hace el verano, y viceversa. En el momento en que se inicia en el hemisferio norte la primavera, en el sur comienza el otoño, y al revés.

Si se analiza el dibujo, se verá el porqué de lo dicho. En la posición 1, el hemisferio sur recibe la radiación solar con más perpendicularidad que el norte siendo, por tanto, el inicio del verano para el hemisferio sur y el del invierno para el norte. En la posición 3 sucede justamente lo opuesto, pues empieza el verano en el hemisferio norte y el invierno en el sur.

En las posiciones 2 y 4, la verticalidad de los rayos solares es exactamente la misma para los hemisferios, pues tanto el polo norte como el polo sur están a igual distancia del centro del Sol. En cambio, en las posiciones 1 y 3, uno de los dos polos está más cercano el centro del astro-rey.

Cada una de las cuatro posiciones definidas corresponde al comienzo de las 4 estaciones del año:

-posición 1: 22 de diciembre.

-posición 2: 21 de marzo.

-posición 3: 22 de junio.

-posición 4: 22 de septiembre.

A los días en que comienzan el verano y el invierno se les llama solsticios (de verano y de invierno).

El 22 de junio es el solsticio de verano en el hemisferio norte y el de invierno en el sur. En el primer caso, es la fecha del año con el dia más largo y la noche más breve; mientras que, para el hemisferio sur, acontece el dia más corto y la noche más larga. Un detalle de esta posición (3) se observa en la figura 19.

Como puede verse, la ciudad A, en su rotación de 360 grados en 24 horas, está iluminada más tiempo -en verano- que si estuviera en la zona obscura; y, la ciudad B, permanece por un mayor lapso de tiempo en la región obscura -en invierno- que en la iluminada.

El caso inverso ocurre en la posición 1, que es el solsticio de verano para el hemisferio sur y el de invierno para el norte: figura 20-B.


Los puntos 2 y 4, inicios del otoño y de la primavera, se denominan equinoccios. En la posición 2, momento de equinoccio de primavera para el hemisferio norte y de otoño para el sur, el dia dura exactamente lo mismo que la noche tanto en el norte como en el sur. A partir del detalle de la posición 2 (figura 20-A), se puede deducir que los dos hemisferios están iluminados equitativamente, ya que ningún polo apunta al astro solar. Por el contrario, en los solsticios, uno de los dos hemisferios tiene más área iluminada que el otro.

En lo que se refiere a la zona polar ártica, delimitada entre el círculo polar ártico (66º 33'N) y el polo norte, ésta permanece con el Sol constantemente sobre el horizonte durante seis meses, entre el 21 de marzo y el 22 de septiembre (primavera y verano para el hemisferio N). Durante ese mismo período de tiempo, la zona polar antártica está totalmente a obscuras.

Clase 019 ROTACION. EL DIA Y LA NOCHE.

La Tierra realiza una rotación o giro sobre su eje en 24 horas aproximadamente. El tiempo que tarda el Sol en salir dos veces por la línea del horizonte E (naciente), por ejemplo, es por definición un dia o 24 horas; pero en ese dia la Tierra, debido a su movimiento de traslación alrededor del Sol, se ha desplazado casi un grado en el espacio, lo cual equivale a unos 4 minutos de tiempo de rotación. Por tanto, la Tierra no tarda en girar sobre sí misma 24 horas, sino 23 horas, 56 minutos y 4 segundos; esto a pesar de que, visto el Sol desde la Tierra, éste tarde 24 horas en pasar dos veces por un mismo punto respecto a un observador fijo. Es decir, en lo que la Tierra rota una vez sobre sí misma (figura 14), nuestro planeta se ha desplazado con respecto al Sol y, por ello, ya nuestra estrella no sirve como punto de referencia para medir el tiempo de rotación terrestre. Si, en cambio, midiéramos la rotación de la Tierra respecto a otra estrella del cielo, obtendríamos la cantidad de unas 23 horas y 56 minutos, que es el tiempo real de rotación. Ello se debe a que las demás estrellas están tan lejos, que la Tierra respecto a ellas tiene un movimiento despreciable (figura 14).


A partir de la rotación de la Tierra se definen los dos polos (norte y sur), que son los dos puntos de corte del eje de rotación con la superficie terrestre (figura 21).


Debido a la rotación terrestre, en todo momento hay una mitad de la esfera de la Tierra que está iluminada por el Sol mientras que, la otra mitad de la esfera de nuestro planeta, se encuentra a obscuras de la luz solar (figura 15). Esto es válido no teniendo en cuenta que la Tierra es una esfera imperfecta, debido a que está achatada por los polos.


Para terminar es importante decir que nosotros vemos al Sol, la Luna y los planetas salir por el E y entrar por el W, debido a que la Tierra rota en sentido opuesto: de W a E.

Clase 018 GLOBO TERRAQUEO. LATITUD Y LONGITUD

Como ya se ha mencionado de forma superficial, el sistema usado en la Cosmobiología es el geocéntrico, pues su interés es conocer las posiciones de los astros respecto a la Tierra o, lo que es lo mismo, vistos desde la Tierra.


El globo terrestre, por tanto, ocupa el centro en el estudio astrológico.
La Tierra se divide en círculos paralelos al ecuador (paralelos) y en circunferencias perpendiculares a él (meridianos), tal como se observa en la figura 12.

Los meridianos son circunferencias que pasan por los dos polos terrestres.

Los paralelos son circunferencias paralelas al ecuador, siendo este último el círculo perpendicular al eje de rotación terrestre (fig. 12) y que divide a la Tierra en dos mitades iguales.

Mediante la latitud y la longitud terrestres podemos localizar con precisión cualquier punto geográfico de la superficie de la Tierra (ciudad, pueblo, etc.). Ambas medidas se dan siempre en grados de arco.

La latitud se mide hacia el norte (N) y hacia el sur (S) del ecuador terrestre habiendo, por tanto, latitudes norte y latitudes sur. Como se ve en el dibujo 12, la latitud norte puede ir desde los 0 grados hasta los 90 grados norte, coincidiendo el primer punto con el ecuador y, el segundo, con el polo norte. La latitud sur va de los 0 grados a los 90 grados sur, correspondiendo el segundo punto con el polo S. La longitud se mide al oeste (W) y al este (E) del meridiano que pasa por Greenwich, en Londres, punto el cual ha quedado por convenio internacional desde 1.884 como el meridiano 0 grados.

Por tanto, la longitud E va de 0 grados de longitud (meridiano de Greenwich) a 180 grados E y, la longitud oeste, va del meridiano 0 grados al 180 grados W, que es el mismo que el 180 grados E.

En realidad, un meridiano no es una circunferencia sino una semicircunferencia pues, por ejemplo, el meridiano 10 grados E completa una circunferencia con el 170 grados W.

Partiendo de la longitud y la latitud, en definitiva, podemos ubicar cualquier punto de la superficie del globo terrestre mediante ambas.

Existen otros paralelos terrestres importantes aparte del ecuador y que se han definido sobre la superficie de nuestro planeta. En primer lugar están los trópicos (figura 13), situándose el trópico de Cáncer a 23 grados y 27 minutos N y el trópico de Capricornio a 23 grados y 27 minutos S.

Estos paralelos terrestres son aquellos a cuya altura se coloca el Sol visto desde la Tierra, respectivamente, al principio del verano (22 de junio) y al comienzo del invierno (22 de diciembre), entendiéndose que estas dos fechas son con referencia al hemisferio N. Siempre vemos el Sol desde la Tierra en posiciones que se encuentran entre los dos trópicos y nunca por encima del trópico de Cáncer o por debajo del de Capricornio.


Aun hay otros círculos, que son el círculo polar ártico (66 grados y 33'N) y el círculo polar antártico (66 grados y 33'S), que también se incluyen en el gráfico Nº 13. A partir de cada una de estas dos circunferencias hasta sus polos respectivos, esas zonas terrestres permanecen 6 meses con luz y 6 meses con noche, debido a su elevada latitud (fig. 15).

Obsérvese que 90 grados menos 23 grados y 27'es igual a 66 grados y 33'.

Clase 016 PLUTON.

Fue descubierto en 1930 en Arizona por Percival Lowell en plena entreguerra. La niña inglesa de once años Venitia Burney propuso el nombre, PLUTO, el perro de Walt Disney. De ahí, Plutón, manifestándose la ley de causalidad en una aparente casualidad.

Este planeta es el descubrimiento del SI y se relaciona con la esencia budista, las prácticas de yoga y las de meditación, así como todos los métodos de autorrealización.

Es la profundización en la conciencia y el equilibrio entre el macrocosmos y el microcosmos.

Rige también la propia energía sexual, entendida en sentido amplio como energía vital.

Si Urano guía a las sociedades de tipo fraternal y altruista y, Neptuno, a las sociedades esotéricas, Plutón rige las Escuelas de la verdadera Iniciación.

Plutón descubre los tesoros espirituales y descorre el velo de Isis.

Los hombres y mujeres de Plutón elevados trabajan sin descanso y algún día sus conocimientos y experiencias darán un vuelco al mundo. Tratan de encontrar la realidad en un mundo pasajero y fenoménico como el presente, lo cual es sumamente difícil.

Los doscientos cuarenta y ocho años de la revolución del planeta alrededor del Sol constituyen la suma de los 164 años del período de Neptuno más los 84 años de Urano. Plutón es como una síntesis de ambos.

EXPLICACION PSICOLOGICA COMPLEMENTARIA.

Plutón tiene relación directa con la ENERGIA SEXUAL, entendida como ENERGIA VITAL en sentido amplio. Por lo tanto, este planeta nos habla del uso que hace la persona de esta energía, fundamentalmente en tres vertientes o posibilidades: AUTOTRANSFORMACION, RELACION SEXUAL e INSTINTO PASIONAL.

En primer lugar, Plutón indica la capacidad del individuo para la TRANSFORMACION DE SU PROPIO CARACTER Y DE SU CONDUCTA.

Cuando las cosas se ponen difíciles, es Plutón el que entra en acción y su energía puede llegar a ser poderosísima. Es lo que en el sistema Yoga se llama ENERGIA KUNDALINI, representada por una serpiente.

Este trabajo de autotransformación es duro y requiere muchas veces una intensa energía. A través de prácticas como el YOGA se logra la vitalidad física, emocional y mental requerida para este proceso alquímico, que consiste específicamente en el AUTOCONTROL y la AUTOCONCIENCIA. Muchas veces esta PURIFICACION INTERNA puede conllevar SUFRIMIENTO en la persona, pero sólo durante ciertas etapas, en las cuales se entabla una dura lucha espiritual, cuyo fin último es llegar a un equilibrio entre el MACROCOSMOS y el MICROCOSMOS.

Aunque Plutón representa en sí la energía interna, muy pronto este estado de desarrollo personal se deja traslucir en una GRAN ACTIVIDAD EXTERNA que, a veces, es tan portentosa que causa asombro. El plutoniano superior es de por sí un hombre del PACIFISMO pero, si tratan de obstaculizar su camino de desarrollo personal, se deja de sentimentalismos y puede ser hasta tajante.

La vibración plutoniana podría definirse por la interpretación del INRI: Igne Natura Renovatur Integra (es por el fuego que se renueva la naturaleza). Se entiende que es el fuego interno, la luz interna, la conciencia, la fuerza espiritual, etc. A través de esa energía se transforma la naturaleza, en este caso la humana.

Gracias a los obstáculos y duras pruebas que pone Plutón, las asperezas del carácter se van limando y, poco a poco, el ser humano va aprendiendo a controlar las circunstancias que le rodean.

El segundo punto a tratar es el de la RELACION DE PAREJA. Aquí es conveniente aclarar que el despertar espiritual no tiene nada que ver con la abstinencia, el ascetismo o la no actividad sexual. Podríamos decir que es casi lo contrario, en cuanto que la relación de pareja es una de las facetas de la vida en las que esos defectos deben o, por lo menos, deberían irse superando. Esto sucede si esa dualidad está bien compenetrada y su unión se debe a algo más que la sola atracción física, aun cuando ésta es importante. Si se trata de una unión puramente animal o pasional, el beneficio en el plano espiritual es mínimo.

En definitiva, el sexo puede sublimar al ser humano o hundirlo en lo instintivo.

Sobre el tercer punto a tratar, EL INSTINTO PASIONAL, hemos de decir que es el extremo opuesto de la escala, frente a lo que es el autodesarrollo o alquimia personal.

El comportamiento instintivo es una falta de control sobre lo antropoide o, como también podríamos decir, sobre nuestro "monito" que, en este caso, es un mal educado que arma el espectáculo en cada esquina. En cambio, la canalización adecuada de esos instintos, no en sentido represivo sino educativo, hace que predomine lo humano sobre lo bestial, porque sólo así se puede hablar de Hombre o Ser Humano. Lo otro es un animal perfeccionado.

Pues bien, estos "animales inteligentes" están siempre metidos en líos, disputas, querellas, etc. y su norma de comportamiento es que "tiene la razón el que más grita".

En casos extremos, el plutoniano mal aspectado puede llegar a caracterizarse por su BRUTALIDAD y SADISMO, que es lo que llamaríamos ULTRAVIOLENCIA.

Diremos también que una de las palabras-clave de Plutón es la INTEGRACION. ¿Con qué?. Con uno mismo, con el medio ambiente, con las experiencias, con las personas, etc. Se entiende que por Plutón se observa desde el ser humano que mantiene un equilibrio en esos aspectos, hasta los GRUPOS o PERSONAS MARGINADOS, por voluntad propia o por factores externos.

Así, Plutón es integración, YUG, YUGO, UNION, etc. del hombre con su entorno, consigo mismo y hasta con el Universo entero y la propia vida.

Todo ello quiere decir que a través de Plutón vemos qué GRADO DE ARMONIA INTERNA Y CON EL EXTERIOR consigue la persona, o si hay roces o choques con alguno de dichos aspectos.

Por último, volviendo al polo superior de la escala vibratoria de este astro, se ha de saber que Plutón está relacionado con el estudio y la práctica del ESOTERISMO, al cual suelen acudir muchas personas que quieren conseguir un cambio importante en su vida, pues los otros aspectos que han conocido les resultan insuficientes.

EXPLICACION ESOTERICA COMPLEMENTARIA.

Plutón, símbolo de la energía vital total del ser humano, es poderoso, potente y creativo. El es difícil de controlar, pues puede llegar a ser bestial si no hay conciencia.

En el hombre y mujer superiores del planeta, Plutón da las ansias de autoperfeccionarse, desarrollarse, abrir la conciencia cada vez más y luchar dentro y fuera por el descubrimiento de los tesoros del yo.

Su fuerza es tan poderosa que rompe barreras internas y externas, pero siempre con el único fin de despejar la conciencia y moldear las propias circunstancias de acuerdo con ese nuevo estado de comprensión.

El camino plutoniano no es fácil, pero es el más corto pues, aunque intenso y lleno de espinas, motiva recorrer lo difícil lo mejor posible y cuanto antes, porque "quien ríe el último, ríe mejor".